El paraíso es Alejandro Sanz
Escrito por Gemma Malvido
A Coruña Sábado, 22 de Mayo de 2010 00:34
Ha vuelto a las canciones que hacía al principio, se le han ido los ritmos raperos y las improvisaciones de la cabeza en este Looking for paradise, Alejandro Sanz recuerda las letras de sus primeros discos, las que engancharon a las que ahora se gastan gustosamente los 55 euros de la Zona Paraíso y a las que todavía se le ponen los pelos de punta con temas como Lo ves y Mi soledad y yo.
Rozó el lleno del Coliseum en su octava visita a la ciudad, fueron más de 9.000 las personas que ayer acudieron a la cita con el madrileño, con ese que ha confeccionado el espectáculo más complejo de toda Europa, con un escenario que se adapta a cada tema porque tiene el fondo lleno de pantallas de LED que acompañan con imágenes cada uno de los éxitos de Sanz, como si el fondo del escenario se convirtiese en una pantalla en 3D.
Una cuenta atrás, de diez a cero, anunció que el concierto estaba a punto de empezar. Todo se oscureció, pero los miles de móviles y cámaras de fotos que se encendieron sacaron de las tinieblas al Coliseum e iluminaron a Alejandro Sanz sobre el escenario, a su guitarra blanca, a sus pantalones vaqueros y a su americana negra.
“Boas noites. Tengo ganas”, dijo nada más ver al público. Alejandro Sanz se acuerda de lo que fue, de las canciones que cantaba cuando viajaba en furgoneta, con la guitarra al hombro y agradece los aplausos y parece adivinar quién le dice “guapo” cada vez, porque levanta la vista y, en ocasiones, sonríe. Arrancó el concierto con Peter Punk, el tema que abre también el último disco, y con Lo que fui es lo que soy. Pero tenía ganas de hablar: “Boas noites. ¿Cómo están? Se ven bien A Coruña. Estaba antes en el camerino y le dije a Jesús Manzano [promotor del concierto] que siempre ha habido una relación especial con A Coruña y eso se demuestra aquí”. “¿Qué han hecho sin mí todo este tiempo? Que levanten la mano cuántos han ido a la playa”, bromeó. Desde el principio el público estuvo entregado, alguno hasta con prismáticos para no perderse detalle. Gente de todas las edades pero con algo común: se volvieron locos con Corazón Partío.
Fuente: http://agenda.laopinioncoruna.es/articulos/1289/1289
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