2010-03-26
Con un impresionante despliegue escenográfico y excelentes músicos el artista finalmente se presentó en la ciudad de Corrientes, cerrando su gira “Paraíso Express” que ya lo llevó a tocar en otras provincias como Córdoba y Buenos Aires.
Con más de 25 millones de discos vendidos y 17 Grammys ganados Alejandro Sanz se presentó a las 22.30 ante un club Huracán que aunque no contó con las localidades agotadas dio muestras de la euforia de la gente por esta música.
El escenario, evidenció un despliegue importante en cuanto a iluminación. El juego de luces tradicional estuvo acompañado además por una suerte de pantallas rectangulares pequeñas distribuidas formando una especie de cascada en las que se proyectaban diversos efectos e imágenes. Dos coristas, cuatro guitarristas, un pianista, un tecladista y un baterista fueron los que acompañaron a Sanz, y cada uno de ellos tuvo su momento de protagonismo, ya que con el devenir del recital pudieron interpretar distintos solos con sus respectivos instrumentos.
“Corrientes que alegría” fueron las primeras palabras del español cuando pisó el escenario del club Huracán y se mostró ante su fervoroso público. De saco y pantalón negros, y unos anteojos oscuros abrió su repertorio con “Mi Peter Punk”, perteneciente a su último álbum Paraíso Express.
Las estrellas fugaces violetas, rojizas y naranjas de las pantallas parecieron invadir la escena cuando interpretó “Lo que fui es lo que soy”. Una vez finalizados los dos primeros temas el cantante que está cumpliendo su vigésimo año de trayectoria como solista recién realizó la respectiva presentación ante su gente afirmando “nos encanta conocer su tierra y su ciudad, esta es su noche Corrientes” agradeciendo a quienes vinieron de otras latitudes para verlo cantar.
“Desde cuando” fue ampliamente vitoreado y las luces amarillas y rosas vistieron la escena. Luego fue el turno de “Viviendo de prisa” tema del año 1991 y la más que conocida “Corazón partío” que hizo que muchos la canten y bailen, dado que Sanz aseguró antes de interpretarla “voy a cantar una canción que no es viejita pero si es de hace algún tiempo, si se acuerdan la bailan”.
La iluminación violeta, azul y celeste volvió a tomar protagonismo en la noche con los primeros acordes de “Cuando nadie me ve”, tema que cerró el director musical de la banda Mike Ciro, tirando su guitarra a lo largo del escenario y cosechando numerosos aplausos.
Nuevamente otra de las canciones de su último disco fue una de las elegidas. “Yo hice llorar hasta los ángeles”, acompañada por luces intermitentes blancas y amarillas que resaltaban el trabajo de los distintos músicos. Una vez que “Sin que se note” dejó de sonar en tierra correntina Alejandro Sanz, que a lo largo de todo el espectáculo dialogó con el público preguntó efusivamente “¿hay alguien ahí Corrientes?” y los gritos estallaron por doquier. “Si hay dios”, y “Lola soledad”, dedicada a todas las mujeres valientes según determinó el español, hicieron vibrar a la gente.
Luego fue el turno de “Quisiera ser”, canción para la cual el escenario se vio invadido por cientos de líneas amarillas, que entrelazadas formaban cuadros, proyectadas en cada una de las pequeñas pantallas rectangulares, mientras Sanz caminaba, ya sin los lentes oscuros, con el micrófono en mano apuntando a la gente para que lo acompañen entonando el tema. Los aplausos y la efusividad se hicieron sentir.
Al tiempo cantó “Mala”, “No es lo mismo”, señalando su corazón asegurando “¿y ahora qué hago Corrientes?”, “Looking for paradise” en el cual estuvo acompañado por una de las coristas, y un popurri de temas en los que tocó el piano sin mas compañía que su voz y una tenue luz azul que siguieron haciendo emocionar a los presentes.
“Me gustaría ser como un político, pero no hablo muy bien. No valgo para eso porque o lo que digo me sale del alma o me sale fatal. Esta es una de esas noches para quedarse” fueron las palabras previas del cantante antes de presentar a cada uno de los músicos que lo acompañaban. Posteriormente y haciendo alusión a las retiradas típicas de los artistas que amagan con irse para luego volver a los pocos minutos Sanz, haciendo uso de su carisma y de esa relación tan especial con su público, estableció “yo digo “muchas gracias, nos vemos la próxima” haciendo como que se termina y ustedes simulan que me creen por cinco minutos”, ganándose así numerosas risas.
Posteriormente y luego de cantar “Tu letra podré acariciar” y “Aquello que me diste” el español simuló marcharse por segunda vez, retirándose así solo por unos segundos del escenario para luego volver con una remera negra con un corazón con los colores de la bandera argentina y la frase “amo Argentina” inscripta. Al instante una lluvia de vítores y aplausos colmaron el Club Huracán y el cantante que primero fingió no entender el porque de la reacción del público posteriormente entre risas aseguró “esta es una historia de amor de hace mucho tiempo, cuando ambos éramos muy jóvenes”.
Entrando ya en los minutos finales del espectáculo Alejandro Sanz se despidió determinando “voy a estar vigilándolos solo para saber que están bien, muchas gracias por el cariño, nos vemos la próxima”, entonando partes de sus canciones más aclamadas. Cerca de las 12.30 de la noche “A la primera persona”, “Mi soledad y yo”, “¿Y si fuera ella?” y “Amiga mía”, fueron las encargadas de colocar el broche de oro de un recital que demostró no sólo la riqueza musical de este artista, que evidenció una excelente calidad vocal, sino también una constante simpatía con la que supo conquistar a su público correntino.
Fuente: X Supuesto
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario